Daniel Iriarte
Chepe Zazueta
Por:Daniel Iriarte Las Finales de la NBA 2026 ya están definidas y presentan un choque cargado de historia entre los San Antonio Spurs y los New York Knicks, dos franquicias con pasado campeón, pero con realidades muy distintas en el presente. El camino hacia la serie por el título dejó claro el momento de cada equipo: San Antonio tuvo que imponerse en una dura batalla ante el vigente campeón Oklahoma City Thunder, al que derrotó en siete juegos para conquistar la Conferencia Oeste, mientras que Nueva York firmó una actuación dominante al barrer 4-0 a los Cleveland Cavaliers y quedarse con el Este.
Los Spurs llegan con el respaldo de su legado y buscan volver a la cima por primera vez desde 2014, cuando conquistaron su quinto campeonato tras vencer al Miami Heat por marcador de 4-1 en las Finales, en una serie disputada del 5 al 15 de junio. Aquel equipo, liderado por figuras como Tim Duncan y Kawhi Leonard, también dejó en el camino a rivales de alto nivel en playoffs, incluyendo a Oklahoma City Thunder en la Final de Conferencia Oeste con un sólido 4-2.
Por su parte, los Knicks intentan romper una de las sequías más largas en la historia de la liga. Su último campeonato se remonta a 1973, cuando derrotaron a Los Angeles Lakers por 4-1 para levantar el segundo título de la franquicia. Desde entonces, Nueva York ha vivido décadas de frustración, pero en 2026 ha encontrado un equipo competitivo que no solo volvió a unas Finales tras 27 años, sino que lo hizo con autoridad tras dominar su conferencia.
La serie no solo define un campeón, también revive una rivalidad histórica: Spurs y Knicks ya se enfrentaron en las Finales de 1999, con triunfo para San Antonio. Ahora, más de dos décadas después, el escenario está listo para un nuevo capítulo. De un lado, una franquicia que sabe ganar en la era moderna; del otro, un equipo que busca reescribir su historia tras más de medio siglo sin levantar el trofeo Larry O’Brien.
